Estamos en 2012 y todavía produce sorpresa escuchar la noticia del nombramiento de una mujer como consejera delegada de una empresa. Si a esto le añadimos que la empresa en cuestión es Yahoo! y que en el momento de su nombramiento, esta mujer estaba embarazada de siete meses, no cabe duda que la situación dé para desentrañar de la crónica consideraciones, comparaciones, discusiones y, en el mejor de las hipótesis, promover nuevas batallas en defensa de la igualdad. Afortunadamente en esa parte del mundo, en el país donde ha nacido y vive Maryssa Mayer, lo peculiar de la noticia no era que se trataba de una mujer y que estaba embarazada.
 
Maryssa tiene 37 años y es ingeniera; ha sido una ejecutiva de relieve en Google, ocupándose de productos como Google Maps, Google Earth, Zagat e Street View. Cursó la carrera universitaria en Stanford y en el año 2009 recibió un doctorado honoris causa en el Illinois Institute of Technology.
 
Esta mujer tiene un currículum brillantísimo, tanto es así, que la revista Forbes la ha situado entre las 50 mujeres más poderosas del mundo, la más joven que hasta ahora haya aparecido en este famoso ranking.  Ahora que el Grupo Yahoo! de San Francisco está afrontando una crisis que lo ha llevado a cambiar dos veces de CEO en el arco de un año, pone en manos de Mayssa, el futuro inmediato de la empresa.  Sin lugar a dudas han mirado su talento, no su sexo, ignorando por completo ese miedo, típicamente latino, hacia las mujeres “muy preparadas” y además jóvenes, que en ciertos casos, cuando alcanzan poder de decisión, terminan convirtiéndose en personas incómodas.
 
Maryssa Mayer es la expresión de una sociedad donde la igualdad entre mujeres y hombres, en el mundo del trabajo, es un concepto y una praxis ya conquistada, una sociedad que además vive atenta a individuar, cultivar y promover las capacidades juveniles de hombres y mujeres indistintamente y, de consecuencia no conoce la “fuga de cerebros”. En este contexto, Maryssa transmite una imagen de auténtica normalidad en todos los frentes; al menos esta es mi impresión, leyendo los artículos aparecidos en la prensa norteamericana y a través de sus propias declaraciones. De hecho acaba de anunciar que su baja por maternidad durará solo pocas semanas y que, en todo caso, continuará trabajando desde su casa. Ciertamente podrá contar con horarios flexibles y, naturalmente, con esa tecnología que hoy permite estar conectados también fuera de la oficina. La flexibilidad y la conciliación entre trabajo y vida familiar que la legislación está incorporando en muchos países, es condición fundamental para permitir que personas como Maryssa puedan aportar su talento y capacidad a la sociedad; condición que no es suficiente si no va acompañada por un cambio de mentalidad y de actitud empezando por las mismas mujeres. 
 
Está claro que no quiero hacer de Maryssa Mayer un icono, estaría fuera de lugar, pero su historia, que no es la de un “cuento de hadas”, nos puede interesar a todas las que formamos una red alrededor de Mujeremprendedora, para reflexionar, confrontarnos y sacar cada una las conclusiones que le sirvan para su ámbito de trabajo.
 
Enhorabuena y los mejores deseos para Maryssa. Estoy segura que la sentiremos cerca cada vez que abramos Google o Yahoo!…
 
Anna Conte
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